Busca y nombra
El adulto dice una cualidad (algo blando, rojo, algo que suena) y el niño busca alrededor un objeto que encaje y lo nombra. Más fácil: buscar solo por color. Más difícil: dos cualidades a la vez o un objeto que no está a la vista.
Guía independiente para familias sobre juegos educativos en casa. No es un centro infantil ni una tienda, y no tiene relación con el sitio que antes ocupaba este dominio. Consulta las dudas sobre el desarrollo de tu hijo con el pediatra y con especialistas.
Actividades
En nuestra guía, una actividad no es una clase en un pupitre, sino un pequeño juego que cabe entre la cena y el baño. Cada ficha explica en pocas líneas en qué consiste el juego, qué trabaja y cómo simplificarlo para un niño más pequeño o complicarlo para uno mayor. Escoge una o dos fichas y ve cambiándolas según el ánimo.
Si un juego no funciona, no hace falta forzarlo. Hazlo más sencillo y el interés suele volver solo.
Cómo está organizada esta sección: las actividades se agrupan por habilidades, aunque en la vida real siempre se mezclan. No asociamos los juegos a edades concretas: guíate por el interés del niño y por si lo disfruta mientras le sale.
Juegos en los que lo principal es hablar, escuchar y buscar palabras.
El adulto dice una cualidad (algo blando, rojo, algo que suena) y el niño busca alrededor un objeto que encaje y lo nombra. Más fácil: buscar solo por color. Más difícil: dos cualidades a la vez o un objeto que no está a la vista.
Por turnos buscamos palabras que rimen con una palabra sencilla como «sol» o «gato». También valen palabras inventadas si hacen gracia. Más fácil: el adulto empieza la rima y el niño la termina. Más difícil: formar un pequeño poema con las rimas.
Cada uno añade una frase a una historia común. Trabaja el discurso ordenado y la escucha. Más fácil: partir de una ilustración de un cuento. Más difícil: acordar que en la historia tienen que aparecer tres objetos elegidos de antemano.
Juegos en los que contamos, comparamos y buscamos patrones.
Mezclamos botones, tapones o figuritas y los repartimos en cajas por color, forma o tamaño. Es la base de la lógica y del cálculo. Más fácil: solo dos casas. Más difícil: el niño inventa la regla y tú tienes que adivinarla.
Colocamos varios objetos, uno de los cuales es diferente en algo, y preguntamos cuál quitar y por qué. Vale cualquier respuesta que el niño sepa explicar. Más difícil: varias respuestas correctas a la vez.
Ponemos en fila cucharas y tenedores o cuentas de colores y pedimos que siga la serie. Más fácil: una serie de dos objetos que se alternan. Más difícil: una serie en la que cambian el color y también el tamaño.
Juegos para la motricidad fina y para imaginar cómo están colocados los objetos unos respecto a otros.
Con bloques grandes, cajas o cojines construimos una torre bien alta y un puente por debajo del que pase un cochecito. El niño prueba qué se sostiene y qué se cae. Más fácil: construir copiando un modelo. Más difícil: construir a partir de una descripción, sin imagen.
Cortamos una postal vieja en varios trozos grandes y la volvemos a montar. Más fácil: dos o tres trozos con cortes rectos. Más difícil: trozos de formas irregulares o dos postales mezcladas.
Juegos en los que importan las reglas, los turnos y el buen ambiente.
Juego cooperativo: toda la familia salva a los juguetes de la «inundación» llevándolos al sofá antes de que termine la canción. Nadie pierde, hay un objetivo común. Más fácil: sin tiempo. Más difícil: cada uno tiene su papel.
Cualquier juego de mesa con turnos enseña a esperar. Empieza con partidas cortas, di en voz alta a quién le toca y felicita al niño por haber esperado. Más difícil: el propio niño lleva la cuenta de los turnos.
Una semana de juego: un reto corto para cada día, en casa, en la cocina, de paseo y de viaje.
Cómo jugar con sentido: el niño guía, el adulto describe, y los errores y las repeticiones forman parte del juego.
Definiciones sencillas de las palabras que aparecen en la guía: del juego simbólico a los turnos.
Los contenidos de esta guía están escritos en términos generales, a partir de las instrucciones de los fabricantes de juguetes, de los consejos generales de pediatría sobre seguridad y de la experiencia de la redacción. Cada niño juega y crece a su ritmo, así que adapta las ideas a tu hijo o hija y comenta las dudas sobre su desarrollo con especialistas.